|
|
Zona:
Los Pirineos
|
 |
El
Valle de Belagua es el ecosistema más relevante del Valle de
Roncal, con alturas que oscilan entre los 1.100 metros del
denominado Rincón de Belagua y los 2.428 metros de la Mesa de
los Tres Reyes, la cumbre más alta de Navarra.
Situado al norte del Valle de Roncal, en la muga de Navarra,
Francia y Huesca, en su interior se encuentra la Reserva
Natural de Larra, que acoge el más singular y representativo
de los ecosistemas pirenaicos y constituye uno de los parajes
morfológicos kársticos más impresionantes de Europa.
Al Valle de Belagua se accede desde Isaba por una carretera
que conduce hasta la Piedra de San Martín, a más de 1.750
metros de altitud, y donde se celebra cada año el 13 de julio
el tradicional Tributo de las Tres Vacas. En el camino quedan
rincones, simas, reservas, montañas, pistas de esquí,
barrancos, bosques, cascadas, flora, fauna: el frescor del
Pirineo.
Las cumbres más altas y conocidas del Pirineo navarro -la Mesa de
los Tres Reyes, Ukerdi, Budogia, Txamantxoia, Lakartxela,?- y
otras próximas como el Anie, Petrechema o Acherito, presiden y
realzan este amplio valle donde conviven en perfecta armonía
desde hace siglos personas, animales y bosques.
Ovejas, vacas y yeguas ocupan los pastos comunales, mientras
que los rincones más recónditos acogen a especies animales
como el oso, el sarrio, la marmota, el armiño, la perdiz, el
águila real, el pitonegro o el quebrantahuesos, algunas de
ellas en peligro de extinción.
Algunos parajes de este amplio valle están protegidos por ley
debido a su alto valor ecológico. Pruebe a pasear por las
reservas naturales de Larra y Aztaparreta o por la reserva
integral de Ukerdi y tendrá la oportunidad de disfrutar del
vuelo de águilas, urogallos o quebrantahuesos, del ágil
caminar de los sarrios o del descaro divertido de las
marmotas. También disfrutará del contraste del pino negro
entre las rocas de Larra, o de las sombras de los enormes
abetos y hayas que rodean el barranco de Aztaparreta.
Los amantes de los deportes de naturaleza encuentran un
paraíso en Belagua. Junto a la práctica del montañismo -es el
lugar ideal para iniciarse en las ascensiones a cumbres que
superan los 2.000 metros-, la oferta deportiva es tan variada
como atractiva. Así, con la llegada del buen tiempo puede
recorrer numerosas pistas en bicicleta de montaña, descender
por barrancos o disfrutar de un paisaje único desde un
parapente. Y para el invierno, Belagua cuenta con más de 22
kilómetros para la práctica del esquí de fondo repartidos en
siete pistas pisadas y balizadas. También en esta época puede
disfrutar de variados paseos en raquetas de nieve por idílicos
bosques.
En Larra, hay que tener cuidado con las abundantes simas. La
más conocida es la de la Piedra de San Martín, una de las más
altas de Europa y con una caída vertical de más de 1.200
metros que le ha convertido en una de las preferidas por los
amantes de la espeleología. Cuenta en su interior con una
enorme y espectacular sala, la Sala de la Verna, a la que se
accede desde territorio francés (Sainte-Engrâce) y donde se
ofrecen visitas guiadas. Esta sala tiene 160 metros de ancho,
alrededor de 200 de largo y, en algunos puntos, más de 160 de
altura, además de contar con una gran cascada de más de 80
metros de altura en uno de sus extremos.
Tras visitar Belagua, no deje escapar la oportunidad de
conocer poblaciones del Valle de Roncal como Isaba, Roncal,
localidad natal de
Julián Gayarre o Burgui, con su
Museo de la Almadía.
Podrá visitar queserías en Burgui, Vidángoz y Uztárroz, donde
se encuentra la
Casa Museo del Queso y la
Trashumancia.
* Textos y fotos cedidos
por el Gobierno de Navarra
|
|