Localidad:
SANGÜESA (31400)
Dirección:
Calle Mayor, 1
Zona:
La Zona Media
Estilo:
Románico
Siglos
de construcción: XII
Horario
de visita:
de martes a sábado, de 10:30 a 13:30
Precio
visita:
1,80 €/persona visita individual.
1,5 €/persona visita en grupo.
Teléfono:
948870132 |
 |
La
iglesia de Santa María la Real de Sangüesa, declarada Monumento Nacional en
1889, despliega una magnífica portada, aunténtico retablo en piedra,
considerada como una de las obras cumbre del románico en España. En ella se
representa el Juicio Final.
De línea esbelta y medianas proporciones, fue construida entre los siglos
XII y XIV y su estilo corresponde a la transición del románico al gótico.
Presenta tres naves con crucero y torre octogonal, y su interior nos
sorprenderá con otros atractivos como el retablo mayor, de estilo
plateresco, y una rica custodia procesional gótica.
Tras cruzar el férreo puente sobre el río Aragón, Santa María la
Real de
Sangüesa nos da la bienvenida a esta
localidad de la Zona Media occidental de Navarra, ya cerca del límite con
Aragón.
Se erigió en siglo XII, en una de los extremos de la la rúa Mayor, por orden
de Alfonso I el Batallador, rey de Navarra y Aragón. Iglesia de medianas
proporciones, este bello ejemplo del arte románico ha tenido a lo largo de
la historia no sólo fines litúrgicos, sino también función defensiva,
especialmente durante las guerras civiles del siglo XIX.
Restaurada durante la primera mitad del siglo XX, presenta cabecera románica
de tres ábsides, que corresponden a la primera mitad del siglo XII, mientras
que a finales de esta centuria y siglos siguientes se edificaron las naves,
la portada sur y la torre gótica octogonal.
Aunque el edificio en su conjunto es de una gran belleza, el mayor mérito
artístico corresponde a la portada. Un repaso tranquilo de los dos cuerpos
le revelará la mano de dos maestros: Leodegarius, maestro francés de finales
del siglo XII, que se encarga de la parte inferior, y el maestro de San Juan
de la Peña, de finales del XIII, que se encargó de la superior.
El primero de ellos, más avanzado, realiza las seis estatuas-columna que
flanquean la portada, inspirándose en el pórtico de la catedral de Chartres.
A la izquierda, María Magdalena, la Virgen María -con la marca del autor "Leodegarius
me fecit" en el libro que porta entre las manos- y María madre de Santiago y
Juan. Y a la derecha, los apóstoles San Pedro, San Pablo y Judas ahorcado.
Los capiteles representan varios pasajes de la Biblia.
Al segundo, más antiguo, se le atribuyen la doble arquería con los doce
apóstoles presididos por el Pantocrátor. Sus figuras se caracterizan por
presentar figuras hieráticas, pliegues simples incisos y rostros cuadrados
con grandes ojos.
En el centro del tímpano y en lugar preferente, aparece Cristo juzgando a
los hombres con la Virgen, los apóstoles como intercesores y San Miguel
pesando las almas. Las arquivoltas que enmarcan el tímpano nos cuentan los
estamentos de la sociedad medieval. A ambos lados de las arquivoltas, se
esculpieron animales monstruosos, escenas del Antiguo y Nuevo Testamento,
imágenes de los pecados y diversos oficios. En la enjuta derecha, llaman la
atención los relieves que relatan la original leyenda nórdica del héroe
Sigurd: el hijo del rey Sigmundo que mató al dragón Fafner y que, tras
bañarse en su sangre, comprendió el lenguaje de las aves y se hizo
invulnerable.
En su visita al interior de la iglesia descubrirá un templo de tres naves y
tres tramos, que guarda importantes tesoros como el retablo mayor,
plateresco, del siglo XVI, la capilla de San Miguel, del XIV, o la capilla
de La Piedad, del XVI, que alberga el grupo del Descendimiento, del siglo
XVI y lienzos del siglo XVIII. La custodia procesional de plata, del siglo
XV, es una de las más antiguas de España.
Fíjese también en una vidriera dedicada a la Virgen, un crucificado barroco,
la imagen gótica de San Blas, el retablo neorrománico de San Francisco
Javier, y en la hornacina con reja románica que aloja a la imagen de la
Inmaculada.
Y en un entorno muy cercano...
Con la excusa de Santa María aproveche para recorrer el resto la monumental
Sangüesa y no pierda la ocasión de conocer lugares tan emblemáticos de los
alrededores como el
Castillo de Javier o el
Monasterio de Leyre. Si quiere vivir
un momento realmente especial escuche los cantos gregorianos de sus monjes
benedictinos. Y para finalizar, le sugerimos un paseo por la
Foz de Lumbier siguiendo el trazado
del antiguo ferrocarril Irati, el primer tren eléctrico de España.
* Textos y
fotos cedidos por el Gobierno de Navarra |