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Localidad:
YESA (31410)
Dirección:
Monasterio de San Salvador de Leyre
Zona:
La Zona Media
Estilo:
Románico
Siglos
de construcción:
IX
Horario de visita:
de lunes a viernes
de 10:15 a 14:00
y de 15:30 a 18:00.
Sábados, domingos y festivos,
de 10:15 a 14:00 y de 16:00 a 18:30.
Precio visita:
2,10 euros.
Descuentos especiales para
diversos colectivos y grupos.
Teléfonos:
948884150 - 948884011
Fax:
948884230
Web:
www.monasteriodeleyre.com
Email:
info@monasteriodeleyre.com
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Ubicado
al pie de la sierra de la que toma el nombre, a 50 kilómetros de Pamplona y
a 16 de Sangüesa, el monasterio de Leire esconde magníficos tesoros como la
cripta del siglo XI, la bóveda gótica o la "Porta Speciosa", un perfecto
pórtico románico del siglo XII.
Una atmósfera de paz y serenidad que invita al reposo del espíritu, a la
reflexión y a la paz interior; una arquitectura austera, que cristaliza en
los muros una parte importante de la historia, la cultura, el arte y el
pensamiento; una sorprendente naturaleza que invita al paseo y a la
meditación; sobrecogedores cantos gregorianos; y la conversación con los
monjes benedictinos son algunos de los atractivos que permanecerán en su
memoria tras visitar el monasterio de San Salvador de Leyre, uno de los
conjuntos monumentales más atractivos y entrañables de la Comunidad Foral,
tumba de reyes navarros y escenario, cada año en verano, de la entrega del
premio Príncipe de Viana en un acto presidido por el príncipe Felipe de
Borbón.
El bello entorno natural que acompaña al monasterio de Leire
explica que a lo largo de su historia haya sido refugio de reyes y obispos,
icono de Navarra y escenario de celebraciones oficiales. Buscando la
vecindad de la montaña, el monasterio se construyó en la falda de la sierra
del mismo nombre, en un lugar apartado, mirador abierto hacia picos cercanos
y lejanas cadenas montañosas, naturaleza embellecida por el agua de tonos
verdes y azules del cercano
embalse de Yesa.
Sus orígenes se remontan a la baja Edad Media, pero fue incendiado por los
musulmanes en el siglo X y el rey Sancho García encargó su reconstrucción en
1020. Sus sólidos muros son testigos de mil y una historias como la de dos
hermanas cristianas que fueron decapitadas por no abrazar el credo musulmán,
y cuyos restos se guardan en una arqueta de marfil que se exhibe en el Museo
de Navarra. O la leyenda de San Virila, el abad que quedó extasiado durante
300 años al oír cantar un pajarillo cerca del monasterio, lugar del que mana
la fuente de San Virila.
Leyre no consiguió escapar a la Desamortización de Mendizábal y estuvo
deshabitado entre 1836 y 1954, cuando se establecieron los monjes
benedictinos de Santo Domingo de Silos, con quienes podrá conversar en su
visita al monasterio.
El recorrido le descubrirá una sobrecogedora cripta del siglo XI, la parte
más antigua de todo lo conservado. El angosto recinto, en el que se acumulan
masas de piedra, con fustes de escasa altura y robustos capiteles consigue
estremecer y es una clara muestra de la sobriedad propia del románico más
arcaico. Su austeridad contrasta con la decoración de las portadas de la
iglesia abacial, especialmente con la de la puerta Speciosa, otro de los
grandes tesoros del cenobio. Data del siglo XII y está adornada con
elementos de la Ruta Jacobea. Busque el demonio atrapando una desventurada
alma o al ángel que anuncia el juicio final y comprobará que es una
auténtica biblia en piedra.
Otros elementos de gran interés son la portada sur del siglo XII, la portada
de la iglesia abacial (XI), el paso subterráneo de la cripta y la capilla
del Santísimo (1501-1536), que contiene un retablo y esculturas de Juan de
Berroeta (XVII).
En el interior de la iglesia, iniciada en estilo románico, contemple la gran
nave central (XI) y alce la vista para descubrir la bóveda gótica, una de
las ojivas más bellas existentes en Navarra. Tras una reja de estilo gótico
tardío está el panteón de los primeros Reyes de Navarra y junto a él se
venera el "Cristo de Leyre", una enorme talla del siglo XVI.
En Leire, la alabanza y diálogo con Dios se traducen en canto gregoriano.
Aproveche la ocasión y escuche a los monjes en el oficio de laúdes, a las
7,30 horas (domingos y festivos a las 8:00 h.), misa conventual, a las 9:00
h. (domingos y festivos a las 12:00 h.), vísperas, a las 19:00 h. y en las
completas, a las 21:00 h.
Si quiere disfrutar con tranquilidad del lugar, aneja al edificio existe una
hospedería de 33 habitaciones. Además, el monasterio cuenta en su interior
con 10 habitaciones individuales. Este alojamiento está reservado a varones
y las comidas se realizan con los monjes en el refectorio.
Quizás haya oído hablar del licor de Leire, un digestivo de sabor dulce
realizado con 35 plantas que los monjes recogen en los alrededores de la
abadía. Es un original recuerdo que puede adquirir en la tienda del
monasterio junto a CDs de gregoriano, almendras garrapiñadas, trufas, queso,
paté y miel.
Tras abandonar el recinto, puede descubrir la naturaleza de los alrededores
realizando dos paseos que parten desde el cenobio. El primero, de 250
metros, conduce hasta la Fuente de las Vírgenes, donde hay un merendero. El
segundo dura 30 minutos y conduce a la Fuente de San Virila. Los más
montañeros pueden subir a la cima del monte Escalar (1.302 m.) desde donde
se obtiene una hermosa panorámica sobre el embalse de Yesa y los Pirineos.
Y, para los amantes del parapente, es punto de partida obligado la cima del
Arangoiti. También puede visitar, en las cercanías, el castillo de Javier y
Sangüesa.
* Textos y
fotos cedidos por el Gobierno de Navarra |