Localidad:
ARTAJONA (31140)
Dirección:
Calle San Saturnino
Zona:
La Zona Media
Estilo:
Románico
Siglos
de construcción: XI-XIII
Horario
de visita:
El recinto amurallado se puede visitar durante todo el día.
La iglesia permanece cerrada.
Precio
visita:
Acceso libre |
 |
Perfectamente
adaptado al perfil que dibuja el cerro sobre el que se asienta, el Cerco de
Artajona le ofrecerá la oportunidad de disfrutar de la fortificación popular
medieval más importante de la Zona Media de Navarra.
Un paseo por su interior le descubrirá un conjunto amurallado del siglo XI
que originariamente tuvo catorce torreones almenados, de los que sólo quedan
nueve, unidos por el camino de ronda. Acceda al recinto por cualquiera de
los dos primitivos portales que se conservan, el de San Miguel y el de
Remahua y retroceda en el tiempo hasta la Edad Media.
Imagine el espacio habitado por reyes, nobles a caballo, juglares, obispos y
labriegos vestidos con pesados ropajes. Recree épocas pasadas y trate de
imaginar cómo se vivió en este recinto coronado por la iglesia-fortaleza de
San Saturnino, un sólido e imponente edificio del siglo XIII, declarada
Monumento Histórico Artístico.
En
la parte más alta de Artajona se abre a la vista un impresionante lienzo
salpicado de torreones almenados que se adapta al terreno dibujando un
perfil arriñonado rodeado de campos. El origen de esta fabulosa
fortificación, conocida como "El Cerco", se remonta al año 1085, fecha en la
que se iniciaron los trabajos encargados por los canónigos de Saint Sernin,
de Toulouse, obras que finalizaron en 1109. El lugar ha sido, a lo largo de
los siglos, anhelado por reyes, señores y clérigos, lo que provocó numeras
luchas que hicieron necesarias varias reconstrucciones de la fortaleza,
especialmente durante el reinado de Carlos II el Malo (XIV).
Tras superar las empinadas cuestas que llevan hasta la muralla, podrá
acceder libremente al recinto a través de dos primitivos puentes, el de San
Miguel y el de Remahua. Los robustos lienzos de sillería estaban vigilados
por catorce torres, de las que se han conservado nueve de forma cúbica y
almenada, unidas por la muralla del siglo XII y por un paseo de ronda.
Todo el conjunto protege a la iglesia-fortaleza de San Saturnino que, además
de ejercer de campanario, supuso un importante punto de vigía. Construida en
el siglo XIII sobre las ruinas de un templo románico, formó parte de la
defensa del conjunto, y así lo evidencian sus robustos muros y
contrafuertes, el paso de ronda sobre la bóveda de la nave que sirvió de
calabozo, el pozo de agua, el uso que hicieron de la sacristía como cárcel y
la torre prismática del siglo XIV utilizada como puesto de guardia en el
siglo XV.
La iglesia fortaleza permanece normalmente cerrada, pero quizás lo más
interesante está en su exterior. Destaca especialmente su monumental portada
gótica de finales del siglo XIII; doce arquivoltas ricamente decoradas
enmarcan el tímpano en el que están talladas las imágenes del martirio de
San Saturnino y de la reina Juana de Navarra y su esposo Felipe el Hermoso.
Si su visita coincide con la apertura ocasional de la iglesia podrá
contemplar un retablo gótico realizado entre 1505 y 1515 que alberga una
talla sedente de San Saturnino, una talla gótica de la Virgen con el Niño, y
un calvario de estilo gótico hispano-flamenco que se completa con pinturas y
abundantes oros. Asimismo, en el ábside también podrá disfrutar de
interesantes pinturas murales góticas.
Tras recorrer la fortificación asómese al imponente caserío de Artajona que
desciende por la ladera del cerro y disfrute de una impresionante vista
sobre el conjunto de este pueblo medieval.
* Textos y
fotos cedidos por el Gobierno de Navarra |